Finalizada la tramitación parlamentaria de la nueva Ley 4/2017, de 25 de septiembre, de los Derechos y la Atención a las Personas con Discapacidad en Andalucía, ha sido publicada en el BOJA nº 191 de 4 de octubre de 2017.

La puesta en marcha y tramitación de la actual ley fue liderada por la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, y tuvo lugar su aprobación en el Parlamento andaluz el pasado 13 de septiembre, con el respaldo de los grupos parlamentarios PSOE, Ciudadanos y Podemos; el voto en contra del PP y la abstención de IU.

La Consejera ha agradecido “la colaboración estrecha y permanente de las entidades y colectivos para elaborar la norma” y ha indicado que supone “el inicio de un nuevo camino que se suma al largo recorrido en la lucha por los derechos del colectivo”.

Han pasado 18 años desde que se publicara la anterior Ley de personas con discapacidad en Andalucía en 1999. Desde entonces y a lo largo de estos años se han producido variados y profundos cambios sobre la conceptualización de la discapacidad, cambios en el desarrollo legal y de derechos para las personas con discapacidad a nivel internacional y nacional, y cómo no cambios en la evolución y reivindicaciones de los movimientos asociativos de personas con discapacidad y sus familias y de todo el Tercer Sector, todo ello ha exigido de la renovación normativa que ampare los derechos de las personas con discapacidad en Andalucía.

A la lectura de la nueva ley qué novedades podemos encontrar para las personas sordas en Andalucía?

En primer lugar porque nos podemos beneficiar de los derechos que se recogen con carácter general para todos los colectivos de personas con discapacidad y para sectores de población específicos dentro de los colectivos con discapacidad. Así la ley prevé distintos instrumentos y medidas como la elaboración de planes de acción integral para las personas con discapacidad en general y para las mujeres, así como otro de empleo para el colectivo.

El derecho a la atención infantil temprana (0 a 6 años) mediante acciones coordinadas con los servicios sociales, sanitarios y educativos, así como el derecho a una educación inclusiva, permanente y de calidad.

Entre las mejoras o innovaciones a destacar que pueden influir directamente en la garantía de derechos para el colectivo de personas sordas tenemos:

1.- La incorporación del principio y medidas de accesibilidad universal.
• Este supone el reconocimiento a que el entorno, los productos, los servicios… deben estar adaptado para que las personas con discapacidad para que puedan acceder y participar en los distintos ámbitos de participación (edificación, transportes, bienes y servicios, sociedad de la información…) en igualdad de condiciones.

2. La accesibilidad (al igual que la cuestión de género y la inclusión) son elementos “transversales” en las políticas públicas.
• Significa que el tema de la discapacidad/accesibilidad no es solo del ámbito de los Servicios Sociales o las Políticas sociales, sino que deben estar presente en otros ámbitos como: Educación, Empleo, Deporte, Turismo, medios de comunicación,… y cada uno en su ámbito son responsables de aplicar y garantizar la accesibilidad y no discriminación.

3. Mención expresa sobre Lengua de signos española, Braille y medios de apoyo a la comunicación oral y escrita.(art. 7)

Así en el art. 7.1 se dice “El uso y el aprendizaje de la lengua de signos española y de los medios de apoyo a la comunicación oral por personas sordas, con discapacidad auditiva o con sordoceguera se regirá por la Ley 11/2011, de 5 de diciembre, y por la normativa de accesibilidad y no discriminación que les sea de aplicación, sin perjuicio de lo establecido en la presente ley”.

Aunque existe la ley de LSE en Andalucía, el que se cite en la nueva ley de discapacidad es muy importante, porque supone un refuerzo para la ley 11/2011 de LSE en Andalucía, tanto a nivel de derechos de uso y aprendizaje, como de condiciones para su aplicación.

4. Viviendas Reservadas accesibles a personas sordas (art 58.4)
La nueva ley andaluza, recoge en este artículo, la posibilidad de…
“En el caso de adjudicación de viviendas reservadas recaiga en personas con discapacidad sensorial auditiva estas cumplirán con las condiciones adecuadas para su accesibilidad en comunicación, especialmente las de aviso visual o luminoso, videoportero entre otras posibles”

Esta medida es importante porque:
• Aporta un criterio y referente único para todas las empresas públicas del suelo de las distintas provincias andaluzas.
• Garantiza la accesibilidad en la edificación en VPO de las personas sordas en los cupos en los que puedan optar
• Evita doble gasto de hacer una adaptación de la instalación eléctrica.

5. La LSE y otras medidas de accesibilidad en comunicación se configuran como CBANDI (Condición Básica de Accesibilidad y No discriminación), en Andalucía.

Así en su art. 45 dice “La Administración de la Junta de Andalucía regulará, sin perjuicio de las condiciones básicas estatales, incluyendo los apoyos complementarios, las condiciones de accesibilidad y no discriminación a los diferentes entornos físicos y a la información y comunicación, bienes, productos y servicios, que permitan su uso por el mayor número de personas posible con independencia de cuáles sean sus capacidades funcionales y garantizando la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad”

Este artículo aparentemente “neutro” tiene especial valor y trascendencia para las personas con discapacidad sensorial, y entre ellas las personas sordas. Es por el detalle de los “apoyos complementarios” y que se según define la misma ley en su art. 4.n) se entiende por:
ayudas económicas, productos, tecnologías de apoyo, servicios personales, formas de apoyo personal o animal, servicios auxiliares a la comunicación, la lengua de signos, braille, sistemas de comunicación táctil, servicios personales…

Es significativo pues, porque cuando se regulen las CBANDI en normas, procedimientos, planes de accesibilidad a nivel andaluz… la LSE y otras medidas para la accesibilidad en comunicación no pueden quedar “olvidadas” o “presupuestadas” dentro de esas medidas de acceso y no discriminación. En principio ya no hay excusa ni por la ley 11/2011 de LSE, ni por la nueva ley de Derechos y de Atención a las Personas con Discapacidad en Andalucía, incluir la LSE y otras medidas en los términos que se regulen en las normas.

Ahora queda esperar a la regulación por parte de la Junta de Andalucía de esas Condiciones Básicas de Accesibilidad y No Discriminación (CBANDI), pero es un paso importante.

Pero en principio podemos pensar que el conjunto de derechos para las personas sordas ha mejorado de forma notoria y supone un avance para la comunidad sorda en Andalucía.

Enlace a la ley en BOJA
 http://www.juntadeandalucia.es/boja/2017/191/BOJA17-191-00039-16823-01_00121943.pdf